Historia de cupido y psique

En otra alegoría, la madre de Cupido, Venus Afrodita, se puso tan celosa de la bella mortal Psique que le dijo a su hijo que indujera a Psique a enamorarse de un monstruo. En cambio, Cupido se enamoró tanto de Psique que se casó con ella, con la condición de que nunca le viera la cara. Al final, la curiosidad de Psique se apoderó de ella y le echó una mirada, haciendo que Cupido huyera enfadado.

Tras recorrer el mundo conocido en busca de su amante, Psique se reunió con Cupido y le concedió el don de la inmortalidad. En la poesía de la época arcaica, Eros era representado como un inmortal tachonado que resultaba irresistible tanto para los hombres como para los dioses. Pero en el periodo helenístico, se le representaba cada vez más como un niño juguetón y travieso.

Debido a su asociación con el amor, los victorianos del siglo XIX -a los que se atribuye la popularidad del Día de San Valentín y el carácter romántico de la fiesta- empezaron a representar esta versión querubínica de Cupido en las tarjetas de San Valentín, una tendencia que ha persistido hasta nuestros días. El mito de Cupido y Psique es una de las grandes historias de amor del mundo antiguo y tiene incluso un final feliz. También es un mito en el que una heroína debe demostrar su valía volviendo de entre los muertos.

Según la versión más antigua del relato, Psique es una princesa de impresionante belleza, la más joven y bella de tres hermanas, tan encantadora que la gente empieza a adorarla a ella en lugar de a la diosa Venus Afrodita de la mitología griega. Por celos y rabia, Venus convence a su hijo el dios infantil Cupido para que haga que Psique se enamore de un monstruo. Psique descubre que es venerada como diosa pero que nunca ha buscado el amor humano.

Su padre busca una solución en Apolo, que le dice que la exponga en la cima de una montaña donde será devorada por un monstruo. En obediencia, Psique va a la montaña, pero en lugar de ser devorada, se despierta y se encuentra en un magnífico palacio atendido por sirvientes invisibles durante el día, y unido a un novio invisible por las noches. En contra de los deseos de su amante, invita a sus hermanas más sencillas al palacio, donde se excita su envidia, y la convencen de que su novio invisible es realmente una serpiente a la que debe matar antes de que se la coma.

Psique es persuadida y esa noche, puñal en mano, enciende su lámpara sólo para descubrir que el objeto de su complot es el propio dios adulto Cupido. Despertado por una gota de aceite de la lámpara, sale volando. Embarazada, Psique intenta suicidarse y, al no conseguirlo, pide ayuda a su suegra Venus.

Venus, todavía celosa y vengativa, le asigna cuatro tareas imposibles. Las tres primeras se cumplen -con la ayuda de agentes-, pero la cuarta tarea consiste en ir al inframundo y pedir a Proserpina una parte de su belleza. La historia de Cupido y Psique constituye el eje de la novela latina Metamorfosis -o El asno de oro- del escritor del siglo II d.C. Apuleyo.

Su relato narra cómo la bella princesa Psique ψυχή, «Alma», en griego, se gana la enemistad de Venus pero el amor del hijo de Venus, Cupido o Amor, en latín. Se suceden una serie de tribulaciones y aventuras. Hay hermanas celosas, un marido de identidad misteriosa, una dramática escena de revelación, objetos y animales que hablan de forma surrealista y un viaje al inframundo de estilo épico.

Finalmente, Cupido y Psique se unen en feliz matrimonio, lo que permite a Psique convertirse en diosa. Esta historia ha tenido una acogida extraordinariamente rica a lo largo de cinco siglos, desde el redescubrimiento de la novela de Apuleyo en el Renacimiento hasta nuestros días. En los últimos años he estado trabajando en un estudio sobre la recepción de esta historia en determinadas áreas de la literatura europea desde la época de Shakespeare.

Ya he escrito dos volúmenes sobre Apuleyo[1]Uno de ellos es una descripción general del autor, el otro una descripción de la textura literaria de las Metamorfosis, y mi investigación actual, que es una empresa conjunta con Regine May de la Universidad de Leeds, dará lugar a un tercer libro, un estudio de recepción. Nuestro proyecto abarca los géneros literarios en inglés, francés, alemán y neerlandés, abarcando la poesía y el teatro, así como la ficción en prosa, con miradas ocasionales a la ópera, el cine y las artes visuales. La cuestión de la relación de la historia de Cupido y Psique con el desarrollo del cuento de hadas moderno es fascinante, ya que la historia se asemeja obviamente a un cuento de hadas por sus elementos fantásticos y su final feliz.

Se ha argumentado de forma convincente que la novela de Apuleyo generó algunos supuestos patrones de los cuentos populares, y no a la inversa, como se sostenía comúnmente con anterioridad:[2]Fehling expuso este caso en Amor und Psyche: Die Schöpfung des Apuleius und ihre Einwirkung auf das Märchen, eine Kritik der romantischen Märchentheorie «Cupido y Psique: La creación de Apuleyo y su influencia en el cuento, una crítica de la teoría del ‘cuento romántico'» Franz Steiner, Wiesbaden, 1977. el cuento de ‘La Cenicienta’ con i