Las aventuras de alicia en el pais de las maravillas

Tanto si ha visto la reciente adaptación de Tim Burton, como si recuerda los dibujos animados de la vieja escuela de Disney o ha leído el libro original, lo más probable es que ame Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas en al menos una de sus muchas formas. Con sus memorables personajes, su disparatada trama y sus célebres frases, es una obra literaria que la gente de todo el mundo lleva en el corazón. Por eso, con motivo de su 150º aniversario, hemos pensado que merece conocer algunos de los datos más oscuros del famoso cuento…

4. El manuscrito original de 1864 de Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas contenía ilustraciones del propio Lewis Carroll, y no estaban nada mal. Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas, más conocida como Alicia en el país de las maravillas, es una novela clásica escrita en 1865 que sigue siendo una de las favoritas hoy en día.

Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas cuenta la historia de una joven llamada Alicia que sigue a un conejo por una madriguera y acaba en el país de las maravillas. El País de las Maravillas es un lugar extraño donde nada tiene sentido. De ahí que una de las frases más famosas que dice Alicia sea «más y más curioso».

Tras caer en la madriguera, Alicia comienza su viaje en el País de las Maravillas en una habitación con numerosas puertas cerradas. Una pequeña llave aparece en una mesa de cristal y Alicia abre emocionada una pequeña puerta oculta tras una cortina. Detrás de la puerta ve un hermoso jardín, pero no puede pasar.

Encuentra una botella con la etiqueta «bébeme» y, tras comprobar que no es veneno, se la bebe toda. Alice se encoge rápidamente y ahora puede pasar por la puerta. El problema es que la puerta se ha cerrado sola y Alice ha dejado la llave en la mesa de cristal, que ahora es demasiado pequeña para alcanzar.

Después de encontrar un pastel con la etiqueta «cómeme», se lo come y crece hasta alcanzar un tamaño enorme. Frustrada, se pone a llorar. Alice consigue encogerse de nuevo utilizando un abanico, pero acaba teniendo que nadar en sus propias lágrimas.

Por suerte, un ratón también está nadando entre sus lágrimas, así que ella sigue al ratón hasta llegar a tierra. El País de las Maravillas cambia sin que Alicia se dé cuenta y la habitación con todas las puertas desaparece. Después de secarse, Alicia se adentra en el País de las Maravillas y comienzan las verdaderas aventuras.

Alicia conoce a muchas criaturas extrañas y curiosas. Conoce al Conejo Blanco, al que siguió por la madriguera porque llevaba un chaleco y un reloj de bolsillo; a una oruga sentada encima de una seta que fuma pipa de agua, que tiene el deseo de saber quién es Alicia aunque ésta no sepa la respuesta; a un bebé que se convierte en cerdo; a un Gato de Cheshire, que sonríe y puede aparecer o desaparecer a voluntad; a la Liebre de Marzo y al Sombrerero Loco, que no tienen ningún sentido; y a la Reina de Corazones, que tiene la obsesión de ordenar que le corten la cabeza a la gente. Tampoco son sólo las criaturas las que resultan extrañas, sino el propio País de las Maravillas.

La ubicación de las cosas cambia en el País de las Maravillas y Alicia cambia repetidamente de altura. Nada tiene sentido, ni siquiera la propia Alicia, muchas de las lecciones o canciones que recita se convierten en un sinsentido. ¿Conseguirá Alicia salir del País de las Maravillas?

¿Es siquiera real el País de las Maravillas? Una de las criaturas más extrañas que Alicia encuentra en el País de las Maravillas es la Oruga, que le pregunta lánguidamente «¿Quién eres?» y recibe la incierta respuesta: «Yo…

apenas lo sé, señor, en la actualidad… al menos sé quién era cuando me levanté esta mañana, pero creo que debo haber cambiado varias veces desde entonces». La confusión de Alicia es comprensible, ya que a lo largo de sus aventuras es confundida varias veces con una criada, una serpiente, un volcán, una flor y un monstruo.

Hoy en día, la pregunta de la oruga sería aún más difícil de responder. ¿Quién es Alicia? Desde la primera publicación de Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas, hace 150 años, la obra lúdica y desconcertante de Lewis Carroll ha generado toda una industria, desde películas y atracciones de parques temáticos hasta productos como un disfraz de Alicia «bonita y atrevida» «sin enaguas ni medias».

Tanto si se la considera un icono de la inocencia como una oportunidad para poner en práctica fantasías más perturbadoras, la niña de rostro inexpresivo que se hizo famosa gracias a las ilustraciones originales de John Tenniel se ha convertido en una mancha de tinta cultural que podemos interpretar como queramos. En el año de su aniversario, los espectáculos más destacados incluyen una producción muy ingeniosa de Las aventuras de Alicia bajo tierra, que se estrena el mes que viene en las bóvedas de la estación de Waterloo, y en julio el estreno en el festival internacional de Manchester del musical de Damon Albarn, dirigido por Rufus Norris. Habrá exposiciones en el Museo de la Infancia del V&A y en la Biblioteca Británica, una serie especial de sellos emitidos por el Royal Mail y estanterías enteras de nuevas publicaciones.

Una vez más, Alicia resultará tan difícil de localizar como una burbuja de pensamiento. Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas es una obra de literatura infantil del matemático y escritor inglés Charles Lutwidge Dodgson, escrita bajo el seudónimo de Lewis Carroll. Cuenta la historia de una niña llamada Alicia que cae por una madriguera en un reino de fantasía poblado por seres que hablan.